Premios Quijotes

Premios Quijote de Fotografía

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Un certamen de prestigio nacional que revela el valor económico de la fotografía profesional en Castilla-La Mancha.

Desde su primera edición en 2006, AFOPROCAM se propuso crear un certamen propio, con participación limitada a los fotógrafos profesionales de nacionalidad española afincados en cualquier comunidad autónoma. En aquellas primeras convocatorias fue imposible prever que años después los Premios Quijote llegarían a convertirse en un destacado referente de la fotografía nacional, a la misma altura que otros grandes premios nacionales con dilatada implantación y apoyo institucional, como los reconocidos Premios Goya de Fotografía, que desde hace años reciben el impulso especial que a ellos se dedica desde el Gobierno de Aragón.

El nombre de «Quijote» fue sugerido desde sus inicios como una marca reivindicativa de nuestra singularidad cultural. El prestigio de la obra cervantina condicionó a los creadores del Premio obligándolos a exigir una elevada demostración de calidad artística en las obras premiadas, un criterio básico de excelencia plástica y técnica a la hora de juzgar las obras presentadas que pusiera de manifiesto la importancia cultural de la fotografía en la sociedad actual.

Hasta la fecha, la entrega de los Premios Quijote de Fotografía se ha celebrado en diferentes poblaciones castellano-manchegas: Toledo, Cuenca, Ciudad Real, Alcázar de San Juan, Manzanares, Almagro y Quintanar de la Orden. La cena coincidente con el acto de entrega convoca a numerosos miembros de AFOPROCAM, representantes del mundo empresarial, fotógrafos profesionales de otras asociaciones y amigos invitados, lo que convierte la entrega de los Premios en un inquieto y dinámico acto social en torno al mundo de la fotografía. Con anterioridad al acto, AFOPROCAM expone una selección de las obras recibidas. La muestra, abierta al público durante la semana anterior a la entrega de premios, da a conocer las obras que, mostrándose acordes con los criterios del jurado, optarán a los Premios  Quijote. La exposición se lleva a cabo en una destacada sede local y recibe la visita de numeroso público interesado, a quien se le descubre una inmejorable ocasión para conocer el trabajo de algunos de los más expertos fotógrafos nacionales, así como el potencial creativo de aquellos profesionales de la fotografía menos conocidos pero que atesoran un incuestionable valor emergente.

Categorías y premios

Los participantes en los Premios Quijote de Fotografía concursan en seis especialidades fotográficas, a las que recientemente se ha añadido el Premio en la categoría de «vídeo industrial y social». El galardón obtenido por cada uno de los premiados consiste en una obra del escultor Manuel Morante sobre diseño de JLC, que reproduce la silueta del famoso personaje cervantino.
Las fotografías presentadas al certamen son diferenciadas por especialidades y después seleccionadas hasta reducir su número a tres única obras. De entre estos tres nominados se elige el ganador del Premio Quijote de cada categoría. La convocatoria pública establece en sus bases la participación dentro de las siguientes categorías:

  • Boda
  • Retrato
  • Infantil
  • Paisaje
  • Libre Creación

Posteriormente, de entre los seis ganadores de las diversas categorías fotográficas, el jurado selecciona y premia aquella obra de mayor valor técnico y artístico, merecedora del galardón denominado «Quijote de oro», al que se añade un premio en metálico de 1000 euros, lo que convierte a los Premios Quijote en uno de los certámenes profesionales de mayor cuantía económica. Es necesario que destaquemos la relevancia de este último
aspecto, no tanto por la suma exacta del importe entregado sino por el esfuerzo que supone a la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Castilla-La Mancha, que no desea sino dar un justo y merecido reconocimiento, también económico, a los fotógrafos que consiguen el máximo galardón en disputa. Isaac Cencerrado Corral de Almaguer Toledo.

La evolución de los Premios Quijote confirma el crecimiento de la participación y el constante aprecio dispensado
por parte de aficionados y profesionales del sector.